Para otro tipo de células madre, los científicos están tratando de obtener evidencia sólida acerca de sus posibles usos y limitaciones. Como las células madre adultas tienen "trabajos" específicos en tejidos específicos de nuestro organismo, encontrar lo que las células madre adultas pueden y no pueden hacer, es una tarea difícil.
A pesar de ello, los científicos están de acuerdo en lo siguiente:
- las células madre son escasas; la mayoría de los tejidos tienen pequeñas cantidades de este tipo de células.
- las células madre se multiplican solamente cuando lo necesitan, en muchos casos, no muy seguido,
- las células madre están restringidas básicamente a hacer células especializadas en los tejidos en los que se encuentran.
Particularmente este último punto tiene mucho sentido desde el punto de vista biológico. No querrías que las células madre que se localizan en tu cerebro comenzaran a hacer tejido muscular, por ejemplo, y tampoco querrías que las células madre que están en tu intestino comenzaran a hacer células cardíacas o neuronas. Una excepción a este punto son las células de la médula ósea, ya que hacen células sanguíneas, pero también algunos tipos de células del sistema inmune, que ingresan al sistema circulatorio de nuestro cuerpo, en vez de quedarse en la médula ósea. Pero claro, la sangre es realmente un "tejido" distribuido por todo nuestro cuerpo, y las células madre que forman las células de la sangre no se transforman en piel, ni tejido cardíaco, ni cualquier otro tipo de células.
Por supuesto que tampoco querrías que las células se pusieran a hacer en exceso células del hígado, o del tejido cardíaco. Mantener tanto el ritmo de generación como el tipo de células que son necesarias es esencial para que nuestro organismo funcione normalmente. Si esos controles sobre el tipo de células que se producen y la cantidad fallan, tienes un problema, como por ejemplo, el cáncer.
Los científicos pueden hacer crecer algunos tipos de células madre adultas en el laboratorio, y usarlas para estudiar sus propiedades, investigar la forma en que se desarrollan las enfermedades, y testear posibles alternativas de terapias usando las mismas células madre para corregir el problema, o drogas que inducen a las células madre a comportarse en una forma determinada. Otros tipos de células madre - como por ejemplo las células madre formadoras de sangre, son difíciles de hacer crecer en el laboratorio, por razones que todavía no están muy claras.